DE LO PROFESIONAL A LO PERSONAL, SOLAMENTE PORQUE EL CORAZÓN ASÍ ME LO PIDE, PORQUE SE PUEDE SER ABOGADO Y TENER CORAZÓN

EL HORROR DE LA PÉRDIDA INESPERADA.

Quizás algunas veces no todo es Derecho, algunas veces los clientes pasan a formar parte de nuestra esencia, pues sin ellos tampoco seríamos nada.

No siempre es posible empatizar con todo el mundo, ni llegar a conocer a todos de la misma manera. A veces porque no nos da tiempo, es una breve consulta, o a veces simplemente porque el cliente mantiene una distancia con nosotros.

Pero  hoy no es el caso, hoy el corazón de la profesional que dirige esta web y este despacho se ha visto roto en pedazos, pues un cliente, al que me atrevo a llamar  amigo, perdió la vida en la carretera, y no sólo eso su mujer se encuentra grave en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Cuanta verdad cuando decimos ir con cuidado y viene otra persona que no viene con ese cuidado y destroza no solo una vida, sino la de una familia entera; pues es muchísima la falta que este hombre hacía, y enorme el desamparo que causa.-

Esto nos demuestra que somos aquí y ahora.

Me alegro de haber formado parte de su vida,  de solucionar los problemas que me confiaron, pero sobre todo me alegro de haber conocido a una familia que he considerado maravillosa, desde el primer minuto que los conocí, porque derrochaban un aura especial.-

Me duele, y no se sabe cómo,  que en una cuestión de horas, todo aquel equipo que yo conocí, esa unión, esa familiaridad, ese amor que desprendían entre ellos,  y que nos daban a los demás se haya visto quebrado,  y de que manera.-

No tengo palabras, para expresar que esta profesión nos pone es situaciones difíciles, pero hoy me ha colocado en una situación dura, que me impide poner el cien por cien de mi.

Porque es un desajuste mental de todas y cada una de las piezas, donde sientes la impotencia máxima de no poder colocarlas, porque queda tanto dolor por delante que no hay palabras para expresarlo.

En este momento,  mi cabeza está con ellos pensando en la dureza para su hijo de la pérdida de un gran padre, de su madre grave, y sin ser consciente de la pérdida del amor de su vida. No puedo dejar, ni evitar que las lágrimas vengan a mis ojos, al pensar que pese a sus problemas, entraba en el despacho y desprendía vida, y se la daba a su mujer tan delicada que  la tiene.-

No creo que sea posible que alguien así haya podido marcharse, dejarnos, y en qué situación.

Pido que desde donde esté le de la fuerza a su mujer para recuperarse, para enfrentar el horror de una pérdida sin despedida, de un paréntesis loco en la vida, que te despierta y te vuelve más loco. Porque no es posible que la vida pueda llegar a ser tan cruel, que la buena gente pague con todo.

No es posible, que alguien con 51 años cumpliera su misión en la vida, porque estoy segura que le quedaba mucho por dar. Aunque solo fuera la alegría que desprendía con oírlo hablar.

No quiero poner nombres, porque mis palabras hablan de mi sentir, y  las dedico  a unas grandes personas, que empezaron como clientes, y entre su simpatía y mi empatía nos hicimos grandes amigos.

Estaré aquí siempre para todo aquello que me necesiten, porque por encima del Derecho, y de lo profesional, estoy yo como persona, con mis defectos y con mis virtudes, como ellos me conocieron y como ellos me querían.-

Vuela alto amigo, y dale las fuerzas necesarias a tu mujer y a tu hijo para salir de este tremendo bache que la vida les esta haciendo pasar.

Siempre en mi corazón.

 

Manuela Fernández Cougil. Para vosotros ( Manoli)

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